miércoles, 6 de febrero de 2008

HOY DEBO DECIR ADIÓS



Cuando las palabras no se dicen adónde se van?...sí, al corazón_ pienso_ ahí se alojan, como los bebés cuando duermen en los regazos de sus madres, como lo hizo alguna vez conmigo mi sobrina, un sábado que fue a visitarme. ¿Qué tengo para dar en mi pecho?
Yo que sufro por el recuerdo de alguien que alomejor nunca llegue a reconocer que yo soy lo que quiere y mientras tanto qué? me sumo en una tristeza que invade lo que al parecer son sus dominios desde un tiempo a esta parte. Eso es lo que atesoro en mi corazón, en mi pecho.
Quizás es cierto, pudo ser genial, porque es él es todo lo que deseo en todos los aspectos, hasta en lo más vanal.
Pero hoy debo decir adiós. De una vez y por todas. Dejar de guardar sus miradas y sus palabras, porque al final de todo esto, es lo único que seguramente me dará. Dejaremos de contestar el celular y emprenderemos el camino en solitario, por mi salud mental y por sobretodo mi salud emocional.
Basta ya de esto. Tengo que aprovechar lo que pasó para sacudirme un poco de él. Será bueno descubrir sólo lo que es él en realidad, alguien que se ve de vez en vez y nada más, abrir los ojos y cerrar el corazón, dar un paso adelante, aunque suene irónico en estos momentos.
Le regalo un adiós...que significa" a Dios encomiendo tu alma" y quien mejor que Dios para cuidarlo, así no estará tan solo como siempre ha estado.




1 comentario:

Amy de las Nubes dijo...

Amiga vamos que se puede!!!

Que todo pasa... y la paciencia todo lo alcanza. Sea mansa como paloma pero astuta como serpiente, cambie de piel y cual ave fenix renazca de sus cenizas que SE PUEDE, es cosa de querer...
Te kero muxo amiga... ANIMO!!!