miércoles, 23 de enero de 2008

TE


Por qué será que aunque no lo queramos, tropezamos con la misma piedra?... por más que lo intentemos no logramos zafarnos de nuestras debilidades...y que rabia cuando esas debilidades tienen la capacidad de ir y volver como si nada hubiese pasado.
Él tiene ese poder sobre mí.
Que estúpida.
Si no hubiese pasado tanto, me la hubiera jugado aunque sea por un ratito.
Increíblemente lo llamé en ese momento.
Para la risa la situación ( después que pasó claro ). Me resbalé y qué? a cualquiera le habría pasado, si tampoco fue tanto.Una rodilla luxada y un esguince en el pie derecho es menos grave de lo que pudo ser.
Tuve tantas ganas de decirselo, pero nuevamente la cobardía regresó.
Mientras sostenía mi mano, se me pasaba el dolor, y es que hace miles que esperaba que alguien sujetara mi mano de esa manera, fuerte y sin vacilaciones, sin esperar nada de mí, entregándome seguridad. Creí que todo estaba bien, que sólo fue una exageración mía, es que se veía tan perfecto para mí, aunque no sea cierto...
El momento fue eterno y que gran idea la mía de irnos a Coquimbo, porque todo el viaje lo tuve solo para mí...
Sin embargo, todo tiene un final...así es la vida, y estoy acostumbrada.


No hay comentarios.: